DESDE EL ESCRITORIO DEL PASTOR
Rdo. Sergio J. Valentín Reyes
viernes, 21 de agosto de 2026
EL CRISTO QUE NOS PIDE QUE LO DEJEMOS TODO PARA SEGUIRLO
«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.» Lucas 9:23
Seguir a Cristo nunca ha sido simplemente admirarlo, hablar de Él o acudir a Él cuando tenemos necesidad. Seguir a Cristo significa permitir que Él ocupe el primer lugar de nuestra vida.
Jesús nos llama a dejarlo todo, pero no necesariamente porque tengamos que abandonar nuestra familia, nuestras responsabilidades o nuestros bienes. Nos pide dejar todo aquello que ocupa el lugar que solamente le corresponde a Él: nuestro orgullo, nuestros intereses egoístas, nuestras seguridades, nuestros resentimientos, nuestro control del tiempo que Él nos da y hasta nuestros propios planes cuando no coinciden con su voluntad.
El verdadero discipulado comienza cuando dejamos de preguntarle a Cristo: «¿Qué puedes hacer Tú por mí?», y comenzamos a preguntarle: «Señor, ¿qué quieres que yo haga por Ti?»
Hay cosas que pesan demasiado para caminar detrás de Jesús. No podemos cargar la cruz y, al mismo tiempo, aferrarnos a todo aquello que Él nos está pidiendo soltar.
Quizás hoy Cristo nos está diciendo: «Déjalo… y sígueme.» Déjalo, no porque quiera quitarnos algo bueno, sino porque desea llevarnos hacia algo mucho más profundo: una vida totalmente rendida a su voluntad.
La pregunta para hoy es: ¿Qué hay en mi vida que todavía no estoy dispuesto o dispuesta a dejar para seguir verdaderamente a Cristo?
Porque al final, seguir a Jesús cuesta; pero cuesta mucho más vivir una vida entera sin haber respondido plenamente a su llamado.
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