MENOS YO, MÁS DIOS, MÁS PRÓJIMO

 

 

Al contemplar el profundo dolor que hoy vive el pueblo de nuestros hermanos en Venezuela, nuestro corazón no puede permanecer indiferente. Familias enteras enfrentan pérdidas, incertidumbre y sufrimiento. Pasan los días y el gobierno se hace indiferente al dolor que viven miles de personas. Como creyentes, estamos llamados a llorar con los que lloran y a extender nuestra solidaridad en oración y amor (Romanos 12:15).

Esta realidad también nos invita a hacernos dos preguntas muy serias: ¿De qué nos estamos quejando nosotros? Y, además, ¿somos realmente conscientes de cuán frágil es la vida?

Lamentablemente, seguimos la carrera diaria demasiado enfocados en el «yo»: en mis intereses, mis placeres, mis metas y mis preocupaciones. En medio de esa prisa, terminamos olvidando a Dios y también dejamos de mirar el dolor de quienes nos rodean. El egoísmo nos hace perder la sensibilidad, mientras que Cristo nos llama a vivir con compasión, misericordia y amor.

Con frecuencia nos desgastamos por situaciones que, aunque importantes, pierden relevancia cuando miramos el sufrimiento que otros experimentan. La fragilidad de la vida nos recuerda que cada día es un regalo de Dios y que nada de lo que tenemos está garantizado. Por eso, más que vivir en la queja, aprendamos a vivir con gratitud, a levantar la mirada hacia Dios y a extender nuestras manos hacia el prójimo.

La Palabra de Dios nos exhorta: «Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría» (Salmo 90:12). Y Jesús nos recuerda que el segundo gran mandamiento es: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mateo 22:39).

Oremos por Venezuela, por sus familias y por todos los pueblos que atraviesan momentos de dolor. Que esta realidad nos despierte del individualismo y nos lleve a vivir con un corazón más agradecido, más sensible y más comprometido con Dios y con el prójimo.

La vida es frágil; el amor de Dios y la compasión hacia los demás no pueden seguir esperando.

¡Bendiciones! Un abrazo.

DESDE EL ESCRITORIO DEL PASTOR
Rdo. Sergio J. Valentín Reyes
Lunes 29 de junio de 2026

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