NO PODEMOS COMPRENDERLO TODO…

Hay momentos en la vida en que las preguntas no tienen respuestas claras, en que el porqué de las cosas nos abruma y las circunstancias nos desconciertan. No podemos comprenderlo todo, ni entender por qué suceden ciertas cosas que desgarran el alma o desafían la lógica. Pero en medio de esa neblina de incertidumbre, hay una certeza que no falla: si nos sostenemos en la fe, de la mano de Dios, la tormenta pierde su fuerza.

La fe no siempre explica, pero sí sostiene. No borra el dolor, pero lo acompaña con esperanza. Y aunque no sepamos qué vendrá mañana, la mano de Dios que hoy nos sostiene es suficiente para darnos paz. Porque la verdadera paz no viene de entenderlo todo, sino de confiar en Aquel que lo sabe todo y sigue teniendo el control.

Deja un comentario