¿ESTÁS CONSCIENTE DE LA IMPORTANCIA DE MODELARLE LA FE Y EL TESTIMONIO CRISTIANO A TUS HIJOS?

Vivimos en un mundo donde muchas voces intentan influir en la mente y el corazón de nuestros hijos. Redes sociales, medios de comunicación, amistades y sistemas que muchas veces están alejados de los valores del Reino de Dios, compiten por su atención y por formar su carácter. Ante esta realidad, la pregunta se vuelve urgente y personal: ¿Estás modelando en tu vida diaria la fe cristiana que deseas que tus hijos vivan?
La Biblia nos exhorta claramente sobre esta responsabilidad:
«Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.» (Proverbios 22:6)
Pero más allá de las palabras, lo que más impacta a los hijos es el testimonio vivido. Ellos observan cómo reaccionamos ante la adversidad, cómo tratamos a los demás, cómo buscamos a Dios en oración, y si nuestra fe se refleja en amor, paciencia y compromiso diario. Un padre o madre que ora, que pide perdón, que ama a su cónyuge, que sirve a Dios con gozo… está sembrando semillas eternas en el corazón de sus hijos.
No se trata de ser perfectos, sino auténticos. Tus hijos no necesitan padres sin errores, sino padres que viven con integridad y se dejan guiar por Cristo.
Piensa por un momento: ¿Qué recordarán tus hijos de tu fe cuando ya no estés? ¿Verán en ti a alguien que hablaba de Dios o alguien que caminaba con Dios?
El testimonio no se impone, se contagia. Cada oración compartida, cada palabra de aliento, cada momento de adoración juntos, deja una huella imborrable en sus vidas.
Hoy es un buen día para comenzar, o para reforzar, ese ejemplo de fe que transforma generaciones.
Oración:
Señor, ayúdame a vivir de tal manera que mis hijos puedan ver en mí Tu luz. Que mi vida sea un reflejo de Tu amor y de Tu verdad. Dame sabiduría, paciencia y firmeza para ser un modelo fiel de lo que significa seguirte. Amén.

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