En nuestra vida cotidiana, estamos constantemente tomando decisiones. Algunas son pequeñas y aparentemente insignificantes, mientras que otras pueden cambiar el rumbo de nuestra vida. Sin embargo, en un mundo que nos empuja a la rapidez y la inmediatez, olvidamos que hay momentos en los que necesitamos pausar antes de actuar.
La Biblia nos muestra que incluso Jesús tomaba pausas antes de tomar decisiones importantes. En Lucas 6:12-13, antes de elegir a sus doce discípulos, Jesús “pasó la noche orando a Dios”. No se apresuró ni eligió basado en emociones momentáneas, sino que buscó la dirección del Padre.
La importancia de la pausa en la toma de decisiones
Evita la impulsividad – Muchas veces, por actuar sin reflexionar, terminamos tomando decisiones que luego lamentamos. Proverbios 19:2 nos advierte:
«El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca.»
Nos permite buscar la dirección de Dios – En momentos de pausa, podemos orar y pedir a Dios que nos guíe. Santiago 1:5 nos dice:
«Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.»
Renueva nuestras fuerzas – A veces, tomar una pausa nos ayuda a ver las cosas con más claridad y nos fortalece para seguir adelante. Isaías 40:31 nos recuerda:
«Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.»
Finalmente, las pausas no son una señal de debilidad ni de indecisión, sino de sabiduría. Tomarnos el tiempo para buscar a Dios, reflexionar y esperar su guía nos llevará a decisiones correctas y bendecidas.
Hoy, si enfrentas una decisión importante, no te apresures. Haz una pausa, ora y espera en el Señor. Él tiene el tiempo perfecto y te mostrará el camino correcto.
“Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.” – Proverbios 3:6
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