Tanto esfuerzo en lo pasajero

En nuestra vida cotidiana, es fácil invertir tiempo, energía y recursos en cosas que el mundo considera importantes: éxitos laborales, posesiones materiales, la fiesta con amistades y familiares o recibir reconocimiento social. Sin embargo, Jesús nos recuerda en Mateo 6:19-20: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten y roban. Más bien, hacéos tesoros en el cielo.»

El esfuerzo por lo pasajero puede parecer urgente, pero no tiene valor eterno. Dios nos llama a enfocarnos en lo que realmente trasciende: amar a los demás, vivir en obediencia y cultivar una relación profuna y real con Él. Nuestro verdadero tesoro está en el cielo, donde nada lo puede corromper ni quitar y en gran medida más allá de decirlo, es por lo menos que nos esforzamos y ocupamos.

Reflexiona hoy: ¿En qué estás invirtiendo tu esfuerzo, tu tiempo? Asegúrate de que sea en aquello que tiene valor eterno.

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