El huracán Milton está causando preocupación y miedo a muchos. Las imágenes de destrucción y la incertidumbre pueden llenar nuestros corazones de ansiedad. Sin embargo, en medio de la tormenta, hay una verdad que nos da consuelo: Dios está con nosotros.
En Isaías 41:10, el Señor nos dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”
Aunque los vientos soplen y las aguas se levanten, podemos recordar que Dios tiene el control de cada situación. Él no promete que no habrá dificultades, pero sí asegura que estará con nosotros en medio de ellas. Esta es una oportunidad para entregarle nuestras preocupaciones y buscar refugio en Su presencia.
Jesús mismo, en medio de una tormenta, calmó el viento y las olas, y de la misma manera, puede calmar las tormentas en nuestras vidas. La paz que Él nos ofrece no depende de las circunstancias externas, sino de la confianza en Su poder y amor inquebrantable.
Que en este tiempo de incertidumbre, podamos encontrar consuelo y fortaleza en el Señor, y recordar que Su paz no es pasajera, sino eterna. Nos cubre como un manto, protegiendo nuestros corazones y mentes en Cristo Jesús.
Que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde tu corazón mientras confías en Su cuidado durante esta tormenta
Deja un comentario